Una mahonesa segura y divertida
La Real Academia Española de la Lengua, parodiando el 'ser o no ser' de Hamlet, ya eliminó la duda existente para nombrar esta salsa emulsionada de huevo y aceite: se puede decir tanto mahonesa como mayonesa, son correctas y aceptadas ambas formas. Aunque "mayonesa" es más frecuente y proviene del francés, "mahonesa" es la forma etimológica correcta ya que deriva de Mahón, ciudad donde se originó la salsa.
Esta deliciosa salsa, cuando la hacemos en casa, debemos ser cuidadosos en extremo debido al riesgo de contaminación por salmonella con el uso de huevo crudo. La bacteria prolifera sobre todo en época de calor o en el ambiente habitualmente cálido que tenemos en las cocinas.
La mayonesa hecha con huevo frito evita este riesgo y nos brinda otra opción de sabor, algo más intenso por los aromas de freir y con textura más untuosa. No es exactamente una moda reciente, tampoco es una preparación tradicional clásica. Es una reinterpretación que se popularizó en España en círculos gastronómicos creativos sobre todo a partir de la década de 2010 en la que quizás se pensó en la ya mencionada seguridad alimentaria. Nosotros nos inspiramos al prepararla en una receta de Joseba Arguiñano.
En resumen, esta variación en la mahonesa ha demostrado que emulsionando con un huevo frito funciona sorprendentemente bien.
Ingredientes
2 huevos para freír
80 ml. aprox. de aceite de oliva 0.4
1 cucharada de mostaza de Dijon
1 chorrito de vinagre
Sal al gusto
Elaboración:
En primer lugar freír los huevos calentando un poco de aceite en una sartén, cocinar hasta que la clara esté cuajada y la yema aún cremosa. Si se dejan dorar un poco los bordes el sabor será más intenso. Reservar.
En primer lugar freír los huevos calentando un poco de aceite en una sartén, cocinar hasta que la clara esté cuajada y la yema aún cremosa. Si se dejan dorar un poco los bordes el sabor será más intenso. Reservar.
En el vaso de la batidora poner los huevos fritos, la mostaza, la sal y el vinagre, añadir el aceite. Colocar la batidora, dejándola apoyada en el fondo y batir sin moverla durante unos segundos, como en cualquier mayonesa normal, Cuando empiece a espesar ya se puede mover la batidora arriba y abajo para conseguir un triturado cremoso y perfecto.
Con estas medidas suele quedar una mayonesa densa pero si quedase clara se puede añadir un poco más de aceite y seguir batiendo hasta la densidad deseada.






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