En tiempos antiguos de escasez y pobreza la cocina era humilde. Si solo se disponia de un huevo, lo 'estiraban' en forma de tortilla o mejor revuelto añadiendo lo que hubiese a mano, verduras, embutido, pan frito. etc. Era cuestión de aprovechar lo mejor posible restos del dia anterior, comer rápido sin ensuciar demasiado y volver al duro trabajo..
Actualmente se ha hecho famosa la que hoy conocemos como tortilla 'vaga', creada por la inspiración del chef Sacha Hormaechea en su restaurante Sacha en Madrid, a raíz de su intención de complacer al arquitecto Rafael Moneo que añoraba y deseaba revivir el sabor y la textura de un revuelto que le preparaba su abuela cuando era niño. El chef acertó en el intento, cocinando el huevo con la parte de debajo bien cuajada, algo líquida por arriba y colocando encima los ingredientes.
El chef Sacha también estuvo acertado en adjetivar como 'vaga' su nueva tortilla, precisamente por “no estar terminada”. Es una preparación muy sencilla: huevo batido, en algunos casos solo ligeramente mezclado, que se cuaja por un solo lado, y sobre el que se colocan el resto de ingredientes sin darle la vuelta, “a medio hacer”. Obvio decir que repitió este plato para la clientela del restaurante, les gustó mucho y quedó incorporado a la carta.
Si nos preguntamos por las causas de su éxito destacaríamos: la sencillez, una preparación rápida, el respeto al producto ya que el huevo queda más meloso, no se sobrecuaja y el resto de ingredientes no quedan escondidos, conservando más su sabor propio. Hasta se puede convertir en un plato casi gourmet según la calidad de los productos añadidos ya que estos no se modifican en exceso.
En resumen, las tortillas vagas se han vuelto muy populares en los últimos años, recetas que parecen mínimas, pero tienen algo del carisma de la cocina tradicional, con una estética muy colorida, que recuerdan al formato abierto de la pizza: Sobre una base, mil y un ingredientes posibles encima!
La opción elegida en este caso, aunque no lo parezca, es vegetariana. Lleva un chorizo vegano, Calabizo, que ya hemos utilizado en varias recetas; champiñón Portobello laminado con un confitado casero, patatas chip y hojas de cilantro.
Es la primera tortilla de este tipo que hemos preparado. Con seguridad vamos a seguir publicando más opciones visto el delicioso y colorido resultado!
Ingredientes para 1 tortilla en sartén de 24 cms.
2 huevos L
Un puñado de patatas chips de bolsa
Unas rodajas de calabizo (chorizo vegano)
Láminas de champiñones portobello (en este caso confitados)
Unas hojas de cilantro fresco
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra
En un bol batir los huevos, añadir las patatas fritas de bolsa, teniendo en cuenta que se hidratan y su volumen crecerá un poco. Mezclar bien. Dejar reposar un minuto.
Mientras tanto cortar el calabizo en rodajas y escurrir el aceite de los champiñones confitados. Sin confitar, fritos, varía algo el sabor.
En una sartén calentada a fuego medio, poner un chorrito de aceite de oliva, extendiéndolo por toda la superficie y agregar la mezcla de huevo con patatas. Repartir bien por toda la sartén para que se vaya cuajando despacio.
En cuanto empiece a cuajar incorporar el calabizo, los champiñones y el cilantro.
Redondear los bordes de tortilla en la sartén extendiendo el huevo con cuidado y dejar cocinar hasta que esté al gusto, jugosa o líquida. Apagar el fuego y con la ayuda de la espátula deslizar la tortilla a un plato.
Comer enseguida porque se enfría muy rápido!






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