Tataki de atún marinado en salsa de soja y cítricos


Cómo marinar atún en soja y cítricos


 La palabra japonesa 'Tataki' significa "aplastado" o "golpeado" y hace referencia a la forma de preparar el pescado o la carne en la cocina japonesa. Este tipo de elaboración nació en la provincia de Tosa (actual prefectura de Kōchi) durante el siglo XVII. La leyenda de su creación nos dice que un daimyō (señor feudal) del siglo XVII, Yamauchi Kazutoyo, prohibió el consumo de pescado crudo (sashimi) para evitar intoxicaciones alimentarias masivas entre la población. Los pescadores del feudo, para saltarse la ley, idearon la técnica de sellar rápidamente el exterior del pescado sobre hogueras de paja. Visualmente parecía cocinado por fuera, pero el interior permanecía crudo y jugoso. Se sazonaba con sal o jengibre y se golpeaba suavemente con las manos o el plano del cuchillo para que los sabores penetraran mejor. De ahí viene el nombre 'tataki'.  

Otra teoría atribuye la técnica a la observación de los métodos de asado de carne que empleaban los marineros europeos (portugueses y holandeses) que recalaban en el puerto de Nagasaki. En la cultura gastronómíca japonesa es muy frecuente que los relatos sobre el origen mezclen historia y leyendas.

En la actualidad cuando hablamos de tataki podemos referirnos tanto a la técnica de cocción descrita como al plato resultante de esta técnica, y de hecho predomina este último sentido. 

Entramos en el concepto de preparar recetas de tataki con túnidos y en primer lugar debemos situar el primordial para los tataki, el Katsuo, nombre japonés para referirse al atún listado o bonito de altura. Quizás el pescado más trascendental de su gastronomía, ya que constituye la base fundamental de su cocina gracias al aporte de umami, sobre todo elaborado como Katsuobushi

En nuestro pais lo habitual es utilizar el atún de aleta amarilla y si es posible el atún rojo.   

Para lograr un buen acabado del tataki el marinado debe ser equilibrado y breve. En nuestra receta de hoy, la salsa de soja aporta el punto salino y potencia el sabor (umami) que va a envolver el pescado sin enmascarar su sabor marino. El aporte de cítricos al marinado consigue modificar la textura del atún por la acción del ácido cítrico: ligera cocción en frío y cambio de color de la superficie del pescado, que se vuelve más firme, sin entrar al interior que sigue tierno y jugoso. Tambien rompe la sensación grasa en el paladar, estimula la salivación prolongando el sabor. Las semillas de sésamo (ajonjolí) blanco o negro añaden un toque crujiente y notas de frutos secos sumamente agradables. 

Rico en proteínas de alto valor biológico, ácidos grasos omega-3, vitamina B12 y vitamina D.  Con los beneficios adicionales del marinado disfrutamos de una experiencia sensorial única en boca, el contrastar la fina capa exterior firme y templada con el núcleo rojo, tierno y frío del atún.


Ingredientes para 2 personas o un picoteo
250 gr. de atún rojo o de aleta amarilla (previamente congelado) 
Salsa de soja  (que cubra 1 cm. de la base del recipiente)
Aceite de sésamo (1 cuchaeada sopera)
El zumo de:
1/2 naranja
 1/2 limón
1 lima
Aceite de oliva virgen extra
Hierbas aromáticas: cebollino o cilantro
Semillas de sésamo tostado (2 cucharadas)
Semillas de sésamo negro (1 cucharada)
Sal 
Pimienta negra recién molida
1 aguacate para acompañar


 
NOTAS:
El atún se debe congelar 72 horas antes de consumirse crudo o semicrudo.
El corte del atún tiene que ser rectangular para que se pueda cocinar por las cuatro caras de forma uniforme. Si se dispone de una rodaja gruesa o de una pieza entera, lo cortaremos y los recortes no usados se guardan para otra receta.


Elaboración:

Preparar el marinado en un recipiente del tamaño aproximado de la pieza, poniendo primero la salsa de soja, agregando a continuación el zumo de los cítricos, el aceite de sésamo y las semillas.

Colocar el lomo de atún y dejarlo marinar 30 minutos, dándole la vuelta a los 15 y pintándolo con el marinado.


Pasado el tiempo de marinado sacar el atún y secarlo con papel de cocina. Reservar el marinado. 

Calentar una sartén a fuego fuerte, poner unas gotas de aceite de oliva y colocar el lomo de atún esperando unos segundos por cada lado a que se tueste y cocine unos milimetros por cada cara. (El color enseguida cambia con la cocción de manera que es fácil controlarlo por el final de la pieza).

Cuando esté cocinado pasarlo a una superficie para que se atempere y poder cortarlo mejor.

Una vez tibio o frío lo pasamos a un plato, lo pintamos con el marinado que habíamos reservado y ya se puede cortar en lonchas de bocado, de un grosor inferior a 1cm, con cuidado de no romperlo.

Servir rociando un chorrito de AOVE por encima, espolvorearlo con el cebollino cortado fino y semillas de sésamo. Se puede acompañar con rabanitos, un aguacate aliñado o a vuestro gusto.



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