sábado, 19 de octubre de 2019

Ramen completo con naruto, estilo Tampopo

Conocéis la película Tampopo? Si no es así y os gusta el ramen, no podéis perderosla!  Este film japonés del año 85 básicamente gira en torno al afán de una joven llamada Tampopo por conseguir el mejor ramen en su diminuto restaurante..... no cuento más, como poco creo que os parecerá original y entrañable.

No es el primer ramen que publico, el primero fue el Ramen light de pavo y en esta ocasión he querido reproducir un ramen más completo con su Narutomaki incluido. La receta del Narutomaki la publiqué hace pocos días y la encontraréis en el blog.


El ramen es un plato de origen chino que se popularizó en Japón en la década de los 50, tras la II guerra mundial y hoy en día se ha extendido por todo el planeta. Su base es un caldo sustancioso, reconfortante y sabroso. A este caldo se le suman los fideos y se añaden ingredientes como carnes, pescados o vegetales, huevo, etc., consiguiendo así un plato único muy nutritivo. 


Cada casa y cada chef se toma muy en serio la preparación de este caldo que es el sello distintivo del ramen, por supuesto con su toque personal.


Con la globalización la cocina oriental ha pasado a ser una opción más dentro de nuestra gastronomía, ya no es difícil encontrar los ingredientes adecuados para preparar un buen ramen con sabores auténticos, pero también es cierto que hay tantas posibilidades a la hora de elaborarlo que siguiendo la regla de hacer un buen caldo de fondo y unos fideos, le puedes añadir un sinfín de combinaciones. Por ejemplo a mi me encanta el ramen de curry y tofu.


Al final del post os dejo unos enlaces por si queréis saber más sobre este tema, orígenes y curiosidades. 






Ingredientes:

para 2 raciones generosas

1 litro de caldo (de pollo etc.)  
2 nidos de Fideos chinos 
Setas Shitake frescas
Setas Shitake secas
 4 filetes finos de solomillo o lomo de cerdo
2 huevos medianos
1 manojo de cebolletas chinas
1 pak choi  (tipo de col china)
Salsa de soja baja en sal
1 cda. de pasta de miso roja
1 trozo de jengibre
Alga Nori (para decorar)
Alga kombu


Elaboración:

Para elaborar el ramen hemos de tener primero preparados los ingredientes:

El caldo de pollo lo tendremos ya hecho igual que el Narutomaki (ver receta en el blog) y las setas secas remojadas desde al menos 1/2 hora antes.

Cocer los huevos durante unos 10 minutos (al gusto). Enfriar, pelar y reservar.

Mientras se calienta el caldo limpiamos y cortamos la cebolleta en rodajitas, aprovechando todo, incluido lo verde.

 El Pak Choi lo lavamos y separamos las hojas sin trocearlas. Las setas frescas las limpiamos y dejamos enteras si no son muy grandes. La rodaja de jengibre la pelamos y reservamos.

Cuando el caldo esté caliente agregamos un trozo (2x2 cms. aprox.) de alga kombu, la rodaja de jengibre, las hojas de Pak Choi, las setas remojadas bien escurridas, las setas frescas.

Al llegar a ebullición, dejar 5 minutos a fuego suave, cuando transcurran apagar el fuego, añadir la cucharada de pasta de miso, remover hasta que se disuelva y agregar la soja. Remover y dejar reposar 1 minuto.

Retirar el alga Kombu y la rodaja de jengibre. Con una rasera pasar a un plato las setas y el Pak Choi y agregar los fideos al caldo. Dejar cocer 5 minutos o lo que indique el fabricante.

Mientras cuecen los fideos, pasar el cerdo por una plancha muy caliente, vuelta y vuelta para que esté jugoso. Reservar.

Montamos el bol de ramen:

Con unas pinzas o palillos pescamos una porción de fideos y la colocamos en el bol. Vamos poniendo junto a los fideos, las setas, la cebolleta fresca que teniamos reservada, dos trozos de cerdo, rodajas de narutomaki al gusto y el huevo cocido abierto por la mitad. Incorporamos un cazo de caldo teniendo cuidado de no mezclar los ingredientes y adornamos con un trozo de alga Nori.

Se comen sorbiendo para respetar la tradición ;-) 








Si queréis saber más sobre la cultura del ramen, recomiendo leer este entretenido articulo del Comidista

https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2015/03/20/articulo/1426831200_142683.html

Otros enlaces de interés sobre el tema:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ramen

https://www.directoalpaladar.com/cultura-gastronomica/que-es-el-ramen-y-por-que-se-ha-hecho-tan-popular

La película Tampopo la podéis encontrar en youtube, este es uno de los enlaces que la exhiben y aunque es en versión original subtitulada en inglés la calidad es buena.

https://www.youtube.com/watch?v=re2YDu0iP5A&t=481s


viernes, 11 de octubre de 2019

Narutomaki

Seguro que como yo much@s de vosotr@s se ha preguntado alguna vez qué es ese disco de color blanco y espiral rosa que flota en algunos bols de ramen, pues ahora mismo os lo aclaro.

Es Narutomaki, el nombre japonés de este ingrediente, se elabora a partir de una pasta de pescado al vapor y su nombre se debe a los remolinos de Naruto que se producen en el mar cerca de la ciudad japonesa del mismo nombre,  Naruto. Es una variante del kamaboko y el Kamaboko son esos troncos que están hechos de pasta de pescado y a los que se añaden hierbas, etc. Por compararlo con algo conocido diríamos que es una especie de surimi.

Si sois aficionados al manga japonés lo habréis visto en sus dibujos en muchas ocasiones.

El proceso es sencillo, solo exige un poco de paciencia y tranquilidad a la hora de enrollarlo presionando sobre  la esterilla.

Este ingrediente lo veréis dentro del Ramen de cerdo que publicaré en breve.





Ingredientes:
 400 gr. de pescado blanco (merluza en mi caso)  sin piel ni espinas  
2 cucharadas rasas de harina de trigo
2 cucharadas rasas de Maizena 
La clara de un huevo mediano 
 ½ cucharadita de sal
1 cucharada de Mirin (opcional)
Colorante alimentario rosa, aunque yo usé una gota del rojo de la casa Vahiné que se encuentra en cualquier super.


Elaboración:

Necesitaremos el pescado limpio de pieles y espinas. Lo lavamos bien, lo escurrimos y secamos con papel absorbente para eliminar excesos de humedad. Troceamos y ponemos en un robot de cocina.

Añadimos la harina, la maizena, la sal, la clara de huevo y el mirin. Trituramos bien hasta tener una pasta.

Separamos un tercio de esta pasta de pescado y le añadimos una pizca de colorante. Reservamos el resto.

Como no tenía más que el colorante rojo (Vahiné) que se encuentra en cualquier supermercado, fue el que utilicé pero si lo podéis conseguir usar uno rosa. Mejor llevar guantes para mezclar bien la pasta con el colorante y si no, podéis meter la pasta en una bolsa de plástico y amasarla dentro de ella.

Amasamos bien hasta conseguir que el color quede lo más uniforme posible.

Para estirar bien la pasta usaremos una esterilla de bambú forrada con papel film para que no se quede la pasta entre las rejillas. 

Estiramos primero la pasta blanca y a continuación colocamos la pasta rosa sobre la parte central y la vamos estirando también. Como se ve en la foto, sin llegar a bordes de la blanca.

Enrollamos las pastas de pescado estiradas hasta obtener un rollo compacto. Lo cortaremos en dos trozos para que nos quepan en la vaporera.

Envolvemos los rollos en papel film y retorcemos bien los extremos como si fuesen caramelos, prensando bien al rodar sobre la superficie de trabajo. Los cocinamos al vapor durante unos 45 o 50 minutos y los dejamos enfriar. Una vez fríos ya podemos cortarlos en rodajas.






Esta receta está basada en la de:
https://www.elespanol.com/cocinillas/recetas/pescado-y-marisco/20161115/hacer-narutomaki-casero-pelis-anime/1000683981596_30.html

sábado, 5 de octubre de 2019

Coca de forner de Jordi Morera

Después del verano y aunque algunos días aún hace calor ya volvemos a encender el horno, esta vez para recrear una  receta original de Jordi Morera, la Coca de forner, descrita en su libro "Avui faràs pa" (Hoy harás pan) y nos atrevemos con ella gracias al reto de Cooking The Chef.

Jordi Morera es una persona apasionada por la cultura del Pan, ecológico y artesanal, pertenece a una familia panadera de cinco generaciones, propietarios entre otras de la panadería artesana L'Espiga D'or en Vilanova y la Geltrú (Barcelona).  Ha recibido entre otros muchos el premio Panadero Mundial 2017. 

Esta coca me trae muy buenos recuerdos de infancia, cuando íbamos a la panadería y como no me entusiasma mucho el dulce mi madre me compraba una porción de esta coca para merendar, crujiente y ligeramente dulce por fuera y con el contraste de sabor a pan por dentro. Me encantaba. 

La Coca de forner, típica del levante mediterráneo es de cocción rápida y a elevada temperatura. Se hacía en los hornos de leña de las panaderías como primera cocción del día para asentar, atemperar y humedecer los hornos.

Una de las grandes ventajas de esta coca, aparte de no ser complicada de elaborar es que en 10-15 minutos está horneada y en poco tiempo se enfría quedando lista para consumir.

Confieso que cuando propusieron en el reto a un panadero me puse un poco nerviosa, porque el tema masas me da muchísimo respeto, nunca he preparado masa madre ni nada que requiera largos amasados. Toda mi experiencia en panes proviene básicamente de la Thermomix.  

Gracias a su libro descubrí como hacer esta maravilla de elaboración que se ajusta perfectamente a mis escasas habilidades en el tema y he terminado satisfecha con el resultado.




Ingredientes para 2 cocas
500 gr. de harina de trigo panificable (yo usé de fuerza)
10 gr. de sal
10 gr. de levadura fresca 
220 gr. de agua
100 gr. de aceite de oliva 
Complementos para la superficie de la coca
Piñones
Azúcar
Anís


Elaboración, tal y como indica la receta original en el libro:

En un bol grande, ponemos primero los sólidos.  Comenzar con la harina y desmenuzar encima la levadura fresca. Agregar la sal una vez bien mezclada la levadura con la harina. Remover suavemente.

Ahora añadimos los líquidos, el aceite y el agua, reservando 20 ml. de la misma. Amasamos dentro del bol homogéneamente, mejor con una sola mano para tener libre la otra y poder sujetar el bol, etc., tardaremos 1 minuto aprox. en mezclar.

Dejamos reposar dentro del bol durante 15 minutos tapando la masa con un trapo (primer reposo).

Después del reposo añadimos el agua reservada, mezclamos y colocamos la masa sobre el mármol de la cocina, la trabajamos estirándola y haciendo diversos pliegues sobre ella misma procurando airearla al máximo. 1 minuto aprox. o hasta que no se pegue.

Dejamos reposar de nuevo 15 minutos en el bol tapada con el trapo (segundo reposo)

Pasado el tiempo volcamos de nuevo en el mármol y repetimos el amasado.

Dejar reposar otros 15 minutos como las veces anteriores (tercer reposo).

Después de estos tres reposos y amasados veremos que la textura se ha suavizado pasando de "fango" a "chiclet".

Volcar al mármol, dividir la masa en dos porciones de unos 420 gr. aprox. Bolear ligeramente.

Dejaremos las bolas tapadas con un trapo, fermentando en un lugar cálido de la cocina hasta que doblen el volumen. (En mi caso las dejé 75 minutos, pero es orientativo)

Pasado este tiempo ponerlas sobre el mármol, pintarlas con aceite de oliva suavemente con la mano o un pincel, clavar las puntas de los dedos sin miedo en cada bola creando pequeñas montañitas pero sin acabar de desgasificar la masa. Estirar los extremos de la bola formando un óvalo alargado que dejaremos sobre la bandeja ligeramente enharinada. (Usé papel de horno y la harina encima)

A continuación extenderemos sobre ellas un buen chorro de aceite de oliva y un puñadito de azúcar por encima. Añadir los piñones previamente remojados para que no se quemen.

Cocer en el horno previamente precalentado durante unos 10-12 minutos a la temperatura máxima. (250º en la mayoría de los hornos, aunque el mío no la alcanza).

Sabremos que la coca está a punto cuando veamos que el azúcar superficial se ha caramelizado.

Nada más sacarlas del horno, sin dejar que se enfríen, rociar con un poco de anís dulce por encima, el alcohol se evaporará y quedará el sabor del licor.

Resumen de pasos:





Para ver las propuestas de mis compañer@s de reto, pinchar aquí


lunes, 30 de septiembre de 2019

Ensalada de papaya y berros con salazones, encurtidos, queso y salsa skyr

Último día de septiembre y aunque el calendario diga que estamos en otoño las temperaturas parece que no se dan por enteradas, hace calor y siguen apeteciendo las ensaladas. 

Como además no tenía tiempo de cocinar he elegido una elaboración fría, improvisada con lo que había en la nevera, que aunque parecía poco no lo era y ha resultado un plato muy completo y sano de sabores contrastados que maridan muy bien. 

La papaya y las anchoas son ya un clásico en casa. Esta combinación se lleva muy bien tanto con berro como con rúcula y a partir de esta base puedes jugar con lo que tengas en casa, los encurtidos, el queso, etc.,  

La he acompañado con una salsa a base de skyr un producto islandés (comprado en Lidl) que está entre el queso crema y el yogurt griego, con la ventaja de que tiene 0% materia grasa. Os hablé de él en el post de Comer en Islandia y con él se consigue una textura muy cremosa. La receta de esta salsa es igual que la de la Salsa de yogurt que podéis encontrar en el blog.

Ha quedado tan rica que no he podido resistirme a publicarla. 




Ingredientes para 2 personas
1/2 papaya
Berros, ó rúcula ó  brotes tiernos (al gusto)
Rábano chino encurtido (si no encuentras puedes poner pepinillos o cualquier otro encurtido)
4 filetes de anchoa
2 trozos de ventresca de atún
1 remolacha cocida envasada
1 vasito de queso fresco tipo burgos
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Módena o Jerez
Ajo en polvo
Sal
Pimienta negra recién molida
Salsa de skyr o salsa de yogurt  (ver receta en el blog o pinchando el link)



Elaboración:

Limpiar de semillas y piel la papaya cortándola en dados. El resto de los ingredientes sólo necesitan ser cortados a vuestro gusto y repartidos en el plato para que este tenga un aspecto colorido.

Salpimentar, añadir un poco de aceite de oliva virgen extra, unas gotas de vinagre y un poquito de ajo en polvo. Agregar en un lado del plato una cucharada de salsa de skyr o salsa de yogurt.




NOTA: La salsa de skyr se elabora igual que la de yogurt sustituyendo una base por la otra.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Hamburguesa de atún fresco a la plancha

Generalmente cuando hablamos de hamburguesa en lo primero que solemos pensar es en carne, pero últimamente con la diversidad de alimentos a los que tenemos acceso y la cantidad de recetas que circulan por toda la red, hacer una hamburguesa con otros ingredientes es una opción muy saludable. 

Hoy os propongo una hamburguesa de atún fresco, se cocina a la plancha, con poco aceite y tanto la textura como el sabor os sorprenderán, son algo digno de ser probado. El atún fresco lo he congelado previamente 5 días para evitar el anisakis y una vez descongelado se corta muy fácilmente.

Las he preparado con un toque asiático pero si las hacéis básicas como las de carne de toda la vida veréis que también quedan muy ricas.

Si pensáis en una opción vegetal pasaros a ver en este mismo blog las Hamburguesas de brócoli que publiqué hace un tiempo, son deliciosas y una forma muy agradable de comerse la verdura.





Ingredientes

250 gr de atún fresco
1/2 cebolleta 
1 huevo mediano
2 cucharadas de pan rallado a las finas hierbas
1/2 cucharadita de ajo en polvo 
1/2 cucharadita de cebolla en polvo
1 cucharada de soja suave (baja en sal)
1 cucharada de salsa de ostras (opcional)
1 cucharada de aceite de sésamo
Aceite de oliva virgen extra 
Pimienta negra recién molida 



Elaboración:

Picamos el atún a cuchillo y lo ponemos en un bol. Añadimos la cebolleta muy picada, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el huevo, el pan rallado, la salsa de ostras, la soja y la pimienta. Mezclamos bien. Dejamos reposar 2 minutos para que el pan rallado absorba los líquidos.

La masa tiene que quedar ligada para que se pueda dar forma a la hamburguesa. Si lo necesita añadir un poco más de pan rallado. 

Dividimos la masa en porciones del tamaño que deseemos, yo las hago pequeñas y salen dos por persona. Primero hacemos una bola y después la aplastamos suavemente sobre la tabla.

Ponemos a calentar la plancha o parrilla con un poquito de aceite. Colocamos las hamburguesas 2 minutos por cada lado, para que nos queden jugosas. 

Servimos acompañadas de salsa de soja con un poco de ensalada.



jueves, 12 de septiembre de 2019

Pasta fresca rellena de ricotta y espinacas con albahaca y parmesano

La pasta es de uno de mis platos fetiche a la hora de elaborar una comida rápida y completa. Fácil de preparar, comprando la pasta hecha por supuesto, admite cualquier tipo de salsa. 

En esta ocasión he querido que el plato fuera más bajo en calorías y grasas y para ello he prescindido de salsas.  He aprovechado el caldo de cocción, añadiendo sólo albahaca, aceite y un buen parmesano.

La receta es lo más sencillo del mundo pero te sorprenderás de  lo  delicioso que resulta el maridaje de estos ingredientes. 

Puedes elegir  la pasta con la forma que más te guste, medaglioni, raviolis, tortellinis, etc.,  y en pocos minutos conseguirás un plato gourmet.



Ingredientes para 2 raciones

250 gr. de Medaglioni  frescos rellenos de ricotta y espinacas  
1 manojo de albahaca fresca
50 gr. de parmesano recién rallado (peso orientativo)
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Sal
Pimienta negra recién molida



Elaboración:

Llenar una olla con agua y llevar a ebullición. Cortar albahaca fresca y aprovechar los tallos poniéndolos en el agua donde coceremos la pasta. Reservar las hojas.

Cuando hierva agregamos la pasta fresca, la sal y dejamos cocer el tiempo que indique el fabricante. Mi consejo es que la retires un minuto antes y la tapes dejándola 2 minutos tapada antes de servirla, para que termine de hacerse suavemente y no se deshaga.

Prepararemos todo para que en cuanto esté lista la podamos servir y comer inmediatamente.

Rallar el parmesano.

Cuando la pasta esté cocida, recogerla de la olla con una rasera o paleta con agujeros y colocar directamente en el plato de servir. No la colamos porque queremos que la pasta conserve parte de su caldo y además añadiremos un par de cucharadas por encima.

Rociar con aceite de oliva virgen extra, espolvorear con pimienta negra recién molida, añadir el queso parmesano rallado y finalmente la albahaca.

Comer bien caliente.




jueves, 5 de septiembre de 2019

Patatas con anacardos, al estilo de Asma Khan en microondas y sartén

Esta es mi versión rápida de otra receta de Asma Khan, chef de la India, que descubrí gracias al reto de Cooking The Chef cuando nos la propusieron April y Aisha en el mes de mayo. 

En aquella ocasión preparé sus fantásticos Muslos de pollo al horno marinados, que se han convertido en un plato recurrente en casa cuando queremos comer un pollo sabrosísimo y sin nada de grasa. 

Su cocina tiene unos sabores que encajan totalmente con nuestros gustos, las especias son ingredientes habituales en casa,  motivo por el que he recreado otra de sus recetas para lo que en el grupo llamamos la "repesca" de verano. 

La diferencia entre mi versión y la original se centra principalmente en que al usar patatas para microondas el tiempo de elaboración se reduce bastante y quedan también muy buenas, el sabor lo absorben en la sartén, no en la cocción. 

Estas patatas son una delicia que no podía dejar de compartir con vosotros. 






 Ingredientes
  
1 kg. de patatas blancas grandes, sin pelar (usé 1 bolsa de patatas para microondas, se cuecen en 8 minutos)
6 chiles verdes (usé 2 verdes y 1 rojo)
Jengibre fresco una pieza de 4 cms. aprox.
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de semillas de mostaza negra
12 hojas frescas de curry (después de mucho buscar las encontré secas) 
1 cucharada de anacardos
2 cebollas grandes, peladas y cortadas en trozos pequeños
1 cucharadita de cúrcuma molida
1 cucharadita de sal
½ cucharadita de azúcar



Preparación:

Cocción de las patatas:

* Con patatas para microondas:

Poner la bolsa en el microondas siguiendo las instrucciones del fabricante. En mi caso 8 minutos.

* Con patatas normales:

Coloca las patatas en una olla con tapa y cúbrelas con agua fría. Pon la sartén a fuego medio-alto y deja que hierva.
Mantén en ebullición baja durante 20–25 minutos; el tiempo de cocción variará según la variedad, el tamaño y la calidad. Prueba que estén cocinadas con una brocheta: deben estar tiernas pero no desmoronarse.

Elaboración:

Una vez cocidas, escurrir o sacar de la bolsa y dejar hasta que esté lo suficientemente frío como para manipularlas, luego quitar las pieles, cortar en cubos de 2.5 cm y reservar.

Usando un procesador de alimentos, mezclar los chiles y el jengibre hasta obtener una pasta; si deseas reducir el picante de este plato, primero quitar las semillas del chile.

En una sartén con tapa, calentar el aceite a fuego medio-alto. Agregar las semillas de mostaza, las hojas de curry y los anacardos, y cocinar hasta que los anacardos se doren. Agregar las cebollas y cocinar hasta que estén blandas y translúcidas.

Agregar la pasta de chile y jengibre, la cúrcuma, la sal y 200 ml. de agua, luego dejar hervir, tapar y cocinar a fuego lento durante 10 minutos.

Retirar la tapa y agregar las patatas cortadas. Dejar hasta que vuelva a hervir la mezcla, bajar el fuego, agregar el azúcar y cocinar, tapado, durante otros 10 minutos.
Si hay exceso de agua en la sartén, retirar la tapa y cocinar a fuego alto hasta que se evapore.

Antes de servir, rectificar de sal o azúcar al gusto.






Para ver el resto de las propuestas de mis compañer@s de reto pinchar aquí.



Potatoes with cashew nuts (kaju aloo – pictured above)
1 kg large white potatoes (such as Maris Piper), unpeeled
6 green chillies
4cm piece fresh ginger 
2 tbsp vegetable oil
1 tsp black mustard seeds
12 fresh curry leaves
1 tbsp cashew nuts
2 large onions, peeled and cut into small chunks
1 tsp ground turmeric
1 tsp salt
½ tsp sugar


Put the potatoes in a large pan with a lid and fill with cold water. Put the pan over a medium–high heat and bring to a boil. Keep on a low, rolling boil for 20–25 minutes – cooking time will vary according to variety, size and quality. Test they are cooked with a skewer – they should be tender but not falling apart. Once cooked, drain, leave until cool enough to handle, then remove the skins, cut into 2.5cm cubes and set aside.

Using a food processor, blitz the chillies and ginger to a paste – if you want to reduce the heat of this dish, remove the chilli seeds first.

In a frying pan with a lid, heat the oil over a medium–high flame. Add the mustard seeds, curry leaves and cashews, and cook until the cashews darken in colour. Add the onions and cook until soft and translucent, but not coloured.

Add the chilli and ginger paste, the turmeric, salt and 200ml water, then bring to a boil, cover, and simmer for 10 minutes.

Remove the lid and add the diced potato. Bring the mixture back to a boil, then lower the heat, add the sugar and cook, covered, for a further 10 minutes. If there is any excess water in the pan, remove the lid and cook over a high heat until the potatoes have a glossy sheen.

Before serving, check the seasoning and add salt or sugar to taste.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Salsa Chimichurri casera

La salsa Chimichurri es típica de Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay aunque se consume hoy en día en todo el mundo.

Lo tradicional es servirla con asados pero también es perfecta con pescados, verduras, etc. Es sencilla de elaborar, se prepara rápidamente y se puede conservar en el frigorífico varios días. 

Como siempre en la cocina cada cocinero aporta su personalidad y hay que quedarse con aquella receta que más se ajuste a nuestros gustos dentro de unos parámetros generales. Esta versión de Chimichurri  vi que la hacían en casa de un argentino, por la televisión. La receta se transmite en su familia de generación en generación. 

Dentro de las variaciones que he encontrado de esta salsa las hay que no ponen pimentón, otras agregan comino y tomillo, etc. Me quedo con esta opción porque la combinación de sabores se ajusta a nuestros gustos.

Después de prepararla en casa creo que es una opción muy fácil de elaborar y muy rica, así que ya está felizmente adoptada en mi casa. ;-)





Ingredientes
Abreviaturas: cda. = cucharada sopera - cdta = cucharadita de postre

2 cdas. de ajo picado (unos 4 dientes de ajo)
2 cdas. de perejil picado finamente
1 cda. de orégano seco
1 cdta. de ají triturado (o guindilla cayena)
1 cdta. de pimentón dulce
1 pizca de sal
1 chorrito de vinagre rojo
1 vasito de aceite de oliva virgen extra o cantidad suficiente hasta cubrir la mezcla


Elaboración:

Esta preparación se hace con sus ingredientes picados y mezclados sin más, pero si te gusta más fina  puedes machacarla en un mortero.

Picar el perejil y el ajo lo más finamente posible. 

Incorporar a un bol, añadir el resto de ingredientes y cubrir con el aceite de oliva virgen extra.

Probar, rectificar de sal y dejar reposar, cuanto más tiempo repose más se integrarán los sabores.